Crece la preocupación por reiterados ataques de perros en 28 de Noviembre

El mismo can que atacó a un vecino en diciembre volvió a morder a dos personas, una de ellas un efectivo policial.

Vuelve a encenderse la alarma ante nuevos episodios de mordeduras de perro ocurridos en la vía pública. En la jornada de este lunes 5 de enero, se registraron dos nuevos ataques en el barrio 700 Lotes, presuntamente protagonizados por el mismo perro que en diciembre pasado había dejado a un vecino herido y hospitalizado.

Días atrás, en el mes de diciembre, un vecino de la localidad fue atacado por un perro de raza pitbull mientras caminaba junto a sus hijas. Como consecuencia del violento episodio, el hombre sufrió graves heridas, debió ser internado y realizó un reclamo público solicitando la intervención de la Justicia y de las autoridades para identificar al propietario del animal y evitar nuevos hechos de similares características.

Este lunes, la situación volvió a repetirse. Según información recabada por este medio, el mismo can habría mordido a dos personas diferentes en el mismo sector del barrio 700 Lotes. Una de las víctimas es un efectivo policial de la Comisaría de 28 de Noviembre, quien intervino en el momento del ataque y resultó herido.

Además, uno de los vecinos mordidos debió ser derivado al Hospital de Río Turbio “Dr. José A. Sánchez” para una evaluación de las heridas por un especialista, debido a la gravedad de las lesiones sufridas. En el transcurso de la misma jornada también se conoció otro caso de mordedura, ocurrido en la zona baja de la localidad, lo que profundiza la preocupación social por la reiteración de este tipo de hechos.

De acuerdo a los datos obtenidos, se trataría del mismo perro involucrado en el ataque registrado en diciembre, lo que vuelve a poner en debate la responsabilidad de los dueños de animales, el control en la vía pública y la necesidad de medidas concretas para prevenir nuevos incidentes.

Desde distintos sectores de la comunidad se solicita a la población tomar los recaudos necesarios y no permitir que los perros circulen sueltos en espacios públicos. Vecinos remarcan que las campañas de castración, si bien son importantes, resultan insuficientes sin un compromiso real de los propietarios, quienes muchas veces crían a los animales como mascotas y luego, al crecer, los dejan fuera del hogar, generando situaciones de riesgo.

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